El turismo colaborativo, las mil y una nuevas formas de viajar

Texto y fotos por Eva Puente

Que el concepto de viaje o turismo colaborativo ha llegado para quedarse es todo un hecho. Lo que empezó como una moda o como la mejor manera de viajar barato ha transcendido en una nueva filosofía de viajar y vivir más comprometida con el entorno que se visita, con las personas, con la cultura, la gastronomía, el medio ambiente…

Algo está cambiando...

Algo está cambiando…

El resultado de los factores económicos negativos relacionados con la crisis que estamos viviendo ha sido una explosión de creatividad colectiva sin precedentes en todos los ámbitos. Pero es en el del consumo colaborativo donde hemos asistido a un verdadero boom de experiencias y soluciones.  El consumo colaborativo se asocia a conceptos como la ecología, conservación del medio, desarrollo sostenible, etc. Puede parecer que todo lo anterior tiene poco que ver con los viajes, pero nada más lejos de la realidad.

Compartir, experimentar, conocer, colaborar...

Compartir, experimentar, conocer, colaborar…

En el mundo de los viajes, el consumo colaborativo se traduce en el denominado turismo o viaje colaborativo que va más allá de una opción de viajar barato o de ganar dinero extra, ampliando su atractivo en la ilusión de conocer a las personas, las costumbres y la cultura del lugar visitado desde el punto de vista del local, huyendo así del denostado turismo masificado y abriendo el abanico de posibilidades a nuevas formas de viajar. En definitiva es un viaje “experiencial”.

Pongamos un ejemplo: Vamos a realizar un viaje…, un viaje imaginario a través de las posibilidades de esta nueva manera de entender el turismo… Hoy decido viajar a Marruecos para conocer mejor su rico patrimonio natural, cultural y gastronómico, pero lo quiero hacer desde otro punto de vista, más personal, implicándome en proyectos locales y, de paso, con un interesante ahorro para mi bolsillo. ¿Cómo lo hago?

Elijo viajar a través de la plataforma Blablacar, compartiendo coche y gastos. Vamos un grupo de viajeros de diferentes puntos de España que se van añadiendo por el camino, yo salgo de Barcelona junto al conductor. En Madrid recogemos a otra viajera aventurera y deseosa de conocer Marruecos y llenamos el coche en Sevilla donde tres amigos han hecho su reserva de plaza.

Una vez en Marruecos utilizo la plataforma Wesap que permite intercambiar divisas entre particulares, saliendo más barato que por los cauces normales como aeropuerto, banco, etc. 

Me alojaré en casa de Ahmed, que ha aceptado mi solicitud como anfitrión de Couchsurfing. Además, Sabah ha aceptado ser mi guía personal para mostrarme los mejores rincones de su ciudad, ya que es “Héroe Local” de su ciudad vía la  plataforma Nomaders. Finalizo mi día compartiendo cena y grata charla con la familia Abdul, que gracias a la web Eatwith. da a conocer los platos tradicionales y las costumbres diarias de una familia marroquí.

¿Compartimos un viaje a cualquier parte del mundo?

¿Compartimos un viaje a cualquier parte del mundo?

Este es solo un ejemplo de las posibilidades infinitas del turismo colaborativo. En mi caso, como viajera, he utilizado varias de las plataformas colaborativas pero la que me resulta más interesante es el Couchsurfing, ya que lo practico tanto como viajera como siendo anfitriona de viajeros. A lo largo de este último año he acogido en casa viajeros de Rusia, Francia, Polonia, Australia, Reino Unido, Ucrania, México, Colombia, Argentina y de varios puntos de España. La experiencia es muy enriquecedora porque además de enseñarles los lugares más interesantes de la zona en la que vivo, todos se han ido con una grata sensación de que Barcelona es algo más que playa, compras y Gaudí.

Visita a cavas del Penedés con nuestros couchsourfes de Polonia

Visita a cavas del Penedés con nuestros couchsurfers de Polonia

Cada vez que alguien nos visita, realizamos una ruta por nuestra comarca donde ponemos énfasis en todos aquellos productores locales relacionados con el desarrollo sostenible de la zona y que merecen ser conocidos por su su interesante labor, desde cavas familiares, a restaurantes de cocina tradicional, pasando por mercadillos de productos locales, rutas desconocidas para el turismo de masas y un largo etcétera de actividades y posibilidades.

En la Fira Teatre de Tàrrega con nuestros couchsourfers de Ucrania

En la Fira Teatre de Tàrrega con nuestros couchsurfers de Ucrania

Pero yo también he estado en diferentes lugares acogida por anfitriones que se han mostrado muy receptivos a la hora de dar a conocer su estilo de vida, tradiciones, sus costumbres, gastronomía y país. La experiencia ha sido muy gratificante ya que gracias a ellos he podido viajar como a mí me gusta, despacio, sin prisas, relacionándome con el otro y rompiendo todo tipo de prejuicios.

Divertidos momentos con nuestra familia anfitriona en Dendermonde, Bélgica

Divertidos momentos con nuestra familia anfitriona en Dendermonde, Bélgica

Y os puedo asegurar que lo que menos me ha importado ha sido el dinero, ya que lo que me he ahorrado en el alojamiento, lo he dejado en los comercios locales, o en artesanos tradicionales, etc, generando una riqueza directa para la localidad en la que he estado acogida y no solo para los hoteles. Además he podido transmitir, en animadas conversaciones, parte de nuestra cultura, de nuestra gastronomía, de nuestro taranna como ciudadanos del mundo que residen en un pequeño pueblo de Cataluña.

Junto a nuestra anfitriona de Brujas, Bélgica

Junto a nuestra anfitriona de Brujas, Bélgica

Pero la experiencia más emotiva de este año tuvo lugar cuando una de mis compañeras de Seis Maletas, concretamente Paula Velasco, nos acogió durante quince días en su casa, ya que ella también practica el couchsurfing ;-). Junto a mi pareja, hemos podido conocer Galicia desde otros ojos, desde los emotivos ojos de una gallega muy implicada con su Pontevedra natal, con movimientos pro-derechos de los animales, movimientos antitaurinos o potenciando grupos de música locales.

Paula Velasco y Eva Puente, dos componentes de Seis Maletas practicando Couchsourfing

Paula Velasco y Eva Puente, dos componentes de Seis Maletas practicando Couchsurfing

Paula nos ha acompañado por la bella ciudad donde reside, nos ha contado cada anécdota, cada piedra, cada historia del lugar; y de su mano, hemos descubierto rincones de una belleza natural que nos han dejado sin palabras… posiblemente, si hubiéramos ido solos nada de esto hubiera ocurrido.

Llegamos a la Isla de Ons

Llegamos a la Isla de Ons

En definitiva, apostar por el viaje o turismo colaborativo es apostar por una nueva manera de experimentar con los destinos a los que siempre hemos querido ir y así, disfrutarlos bajo nuevos hábitos que repercutirán tanto en el propio viajero como en los locales. ¿A qué esperas para cambiar tu enfoque?

Un nuevo enfoque viajero...

Acercarse a los otros y colaborar. Are you local?

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2 Respuestas a “El turismo colaborativo, las mil y una nuevas formas de viajar

  1. Pingback: Bruselas en un día. Chocolate, cerveza, cómic y Gran Place - Dónde Vamos Eva - Blog de viajes·

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