El sueño de un espacio radiofónico

Por Diana Melo

Anhelo la creación de franjas comunicativas dedicadas a los viajes en Colombia, especialmente en la radio.

Dentro del módulo 7 del Máster Online en Periodismo de Viajes, los estudiantes leímos a Augusto Ventín, periodista experto en radio y actual docente de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, ubicada en mi ciudad, Bogotá. Su texto Paisajes sonoros parecía difícil de digerir, ya que era la primera lectura después de nuestra inolvidable experiencia grupal en Marruecos, pero resultó siendo uno de los materiales más interesantes, desde mi punto de vista.

Empecemos por mi historia. Durante 3 años de mi vida tuve el enorme placer de trabajar en radio dirigiendo mi propio programa llamado ‘Clase de Español’, el cual estaba dedicado a la historia del rock en castellano. Eran 2 horas semanales de éxtasis puro, pero días enteros de preparación de contenidos, cuidado de la voz, entrevistas y búsqueda de material interesante. En suma, esta labor exigía dedicación total para conseguir un producto de calidad en el que los oyentes entendieran la pasión que yo sentía por el tema y lograran compartirla.

Encontrarme en un viaje con una alusión directa a la música es una de las cosas que más me da felicidad. Esta foto es del Palau Música Catalana

Encontrarme en un viaje con una alusión directa a la música es una de las cosas que más me da felicidad. Esta foto es del Palau Música Catalana

Viajar implica dejarse llevar por el oído, como estos turistas que aprecian una muestra de ritmos urbanos en Barcelona.

Viajar implica dejarse llevar por el oído, como estos turistas que aprecian una muestra de ritmos urbanos en Barcelona.

La aventura radial en mi vida terminó cuando decidí que me dedicaría de lleno al periodismo de viajes. Tenía 22 años cuando terminé ‘Clase de Español’ y desarrollé el último de sus capítulos, el cual estuvo protagonizado por las lágrimas y la nostalgia. Han pasado ya 2 años desde que no hago radio.

Por eso, en este Máster en Periodismo de Viajes el módulo más anhelado por mí era el dedicado a la producción radiofónica. Esperaba con ansias que los contenidos estuvieran en nuestra plataforma de estudio, pues sentía la urgente necesidad de volver a saber de la radio, leer sobre ella, recordar los conceptos y, sobre todo, aprender la teoría de aquello que intenté hacer en la práctica.

Mi amor por la música me ha hecho transgredir ciertas fronteras: como la reja de los estudios Abbey Road. El resultado: una foto desenfocada y una amenaza de la policía de Londres.

Mi amor por la música me ha hecho transgredir ciertas fronteras, como la reja de los estudios Abbey Road. El resultado: una foto desenfocada y una amenaza de la policía de Londres.

Aunque, desde que clausuré mi programa, he hecho algunas voces publicitarias y contenidos periodísticos pequeños, no consigo sentir lo mismo que entonces. Conservo el sueño de volver a tener un programa propio. Quiero, con mucha fuerza interior, una franja radial que una mis dos grandes intereses: el viaje y la música, pasiones que son más cercanas de lo que se creería a primera vista.

Según Augusto Ventín, “viajar es trazar un camino, es avanzar por un lugar, es movimiento. Como el sonido, que es viaje que hace por el aire la vibración de un cuerpo. Podríamos decir que el mundo, ya que está en constante movimiento, es un mundo sonoro”. Por mi parte, estoy convencida de que no se puede conocer a fondo un lugar sin escuchar su música, diferenciar su acento, bailar sus ritmos, intentar tocar sus instrumentos. En pocas palabras, no se viaja sin escuchar.

Un encuentro de coros góspel en una capilla catalana fue, cierta tarde de otoño, una de las mejores experiencias viajeras que he tenido

Un encuentro de coros góspel en una capilla catalana fue, cierta tarde de otoño, una de las mejores experiencias viajeras que he tenido

Esta pareja bailando en medio de una botifarrada popular, en Barcelona, confirman también que no se viaja sin escuchar

Esta pareja bailando en medio de una botifarrada popular, en Barcelona, confirman también que no se viaja sin escuchar

Las experiencias sonoras que he vivido en los países que he conocido merecen ser interiorizadas, comprendidas a profundidad, entendidas como fragmentos musicales de una gran sinfonía mundial. Pero, sobre todo, creo que la dupla sonido-viaje merece ser difundida de manera entretenida y responsable.

Por eso, tras leer el texto de Ventín defiendo la necesidad de crear un programa radial viajero en Colombia. Aunque en este país el periodismo de viajes es prácticamente inexistente, esta situación, contrario a desanimar a quienes queremos incursionar en el sector, debe animarnos a proponer espacios comunicativos creativos que lleguen a la mayor cantidad de receptores posible.

Estoy segura de que un oyente colombiano lograría transportarse hasta Marruecos con un programa radiofónico de viajes

Estoy segura de que un oyente colombiano lograría transportarse hasta Marruecos con un programa radiofónico de viajes

Ninguna cultura puede conocerse totalmente si no nos adentramos en sus sonidos más tradicionales

Ninguna cultura puede conocerse totalmente si no nos adentramos en sus sonidos más tradicionales

Un par de horas semanales dedicadas a los sonidos de una ciudad, como la música de sus bares, los gritos de sus plazas o la brisa de sus playas, pueden tener efectos asombrosos en los impulsos viajeros de los radioescuchas. Generar este efecto sería una misión hermosa y gratificante que quiero, algún día, tener la oportunidad de liderar. No es casualidad que entre sonar y soñar sólo haya una letra de diferencia.

En Colombia llamamos ‘ñapa’ a un pequeño regalo que se entrega al final de un producto o transacción. Para acercar a los lectores de este blog a los sonidos colombianos, a nivel musical e idiomático, les dejo esta ñapa que ilustra parte de mis ambiciones y corresponde a los sonidos de la región Andina colombiana.

Con ustedes, Jorge Velosa y su canción ‘Plegaria radiofónica’. ¡Disfruten!

Dicen que en otros lugares su música es lo primero, y la suenan con esmero, con orgullo nacional. Hasta debe ser por eso que se quiere más la gente, que la vida es más hermosa, que la ‘tierrita’ se siente

–  Plegaria Radiofónica, Jorge Velosa

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2 Respuestas a “El sueño de un espacio radiofónico

  1. Es fantástico poder visitar visualmente estos lugares tan emblemáticos para la humanidad, por su cultura y la influencia que han tenido sobre el desarrollo de las civilizaciones, gracias por tanto entusiasmo al compartir tu experiencia viajera, exitos

  2. Pingback: Seis miradas, seis maletas… érase una vez un máster | Seis Maletas·

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